Little moments BIG memories

La ambigüedad del título ofrece una doble referencia entre los significados de memory: los “Grandes recuerdos” que han generado los pequeños momentos que se presentan, y las grandes capacidades de las unidades de almacenaje digital, desde las tarjetas de guardado en cámaras o smartphones, hasta los Big Data. En definitiva, todas las “Big Memories” digitales.

En su forma exterior, la caja marca las pautas de un espacio temporal, presentando en su contenido un ejercicio de memoria, desde 2007 a 2016.

En el interior, un libro/álbum fotográfico que, en cierto grado a modo de libro de artista, muestra un total de 24 imágenes, número de fotografías de un carrete clásico, y en un formato del mismo modo tradicional, entre las que se presentan tanto momentos íntimos como turísticos y otros momentos de la vida en pareja.

A través de una serie de fotografías que están alteradas de modo que, borrosas, mal enfocadas, con ruido, con figuras que se fusionan con los fondos, o los fondos se convierten en figuras, son almacenadas o fragmentadas, recreado esa estética del archivo digital corrupto, que en cierta medida evoca la pérdida del momento, del tiempo futuro, presente y pasado.

Estas fotografías icónicas de instantes vividos, atesoradas de forma masiva y casi compulsiva, pese a todo, quedan condenadas al olvido, puesto que la fragilidad de los mecanismos de guardado, al igual que los propios recuerdos, son poseedores de una evanescencia y por ello carentes de perdurabilidad. Ya sea por el constante uso discontinuado de los dispositivos de memoria digital (guardado-lectura y de nuevo guardado), o incluso por la inherente obsolescencia programada en todo instrumento tecnológico, que genera un deterioro y provoca fallos de lectura y archivos corruptos.

Cabe señalar que estas imágenes “incorrectas” han sido acercadas a la escena de las artes visuales por una tendencia que se podría englobar bajo el término de “Glitch Art”, proceso creativo heredado de los errores dentro de los procesos tecnológicos, del píxel, y que se ha extendido y adaptado en un discurso estético que se ha aproximado a todos los ámbitos de la creación.

En este título, “Little moments BIG memories el recuerdo y la memoria, digital y virtual, se suman a la parte física de la pieza ofreciendo un proceso de autorreflexión sobre el hábito de atesorar imágenes de los diversos episodios de la vida, de los viajes, o las etapas de una relación, los, en definitiva, momentos y de esa aparente y extendida necesidad actual de remarcar la presencia en un lugar o un punto temporal.

Presentando un objeto que en su conjunto, en cierta medida, permite recuperar ese valor de la fotografía como objeto atesorable, casi mágico. De objeto tangible lleno de sentido, sentimiento y significado.

Son, por tanto, imágenes extraídas de un archivo personal pero masivo, evocadoras de una poética del olvido, que a través de su estética reflejan los momentos de la historia de un amor que no se sabía perdurable en el tiempo. Vivido y crecido en el día a día, que con el tiempo, al igual que cualquier forma de vida, cualquier recuerdo vivido, se desvanecerá. Referentes fotográficos de la memoria, de su fragilidad y de la relativa perdurabilidad del recuerdo, pese a los intentos de mantenerlo inmutable.

Libro de artista
Caja y encuadernación artesanales realizadas por El Telar en Salamanca.
24 Fotografías impresión digital
Caja cerrada: 240 mm x 240 mm x 45 mm
Caja abierta: 530 mm x 240 mm x 45 mm
Álbum cerrado: 220 mm x 170 mm x 40 mm
Fotografías: 200 mm x 150 mm

2016